Eso de “glasear” la carne, además de sonar muy sugerente, es algo que puede dar un toque riquísimo. A nosotros hace algún tiempo que nos tiene encandilados el tema de darle algo de dulce a la carne, pero sobre todo en el caso del cerdo, está claro que le va especialmente bien.
Ingredientes (4 personas):
Para el solomillo:
- 2 solomillos de cerdo
- 8 chalotas
- 2-3 zanahorias (según tamaño y gusto)
- 1 lata o botellín cerveza negra (440 ml)
- 1 cucharadita de postre rasa canela
- 1 cucharadita de postre rasa de jengibre rallado
- 4 cucharadas de azúcar
- sal
- aceite de oliva
Para las patatas:
- patatas nuevas pequeñas
- ajo
- aceite
- perejil
Elaboración:
Cortar los solomillos en trozos hermosos, echarles sal y sellarlos en la sartén o cazuela donde vayamos a preparar todo. Guardarlos para el final.
Pelar las chalotas y echarlas en el aceite donde hemos sellado el solomillo. Cuando estén doraditas echamos poco a poco la cerveza, y después la canela, el jengibre y el azúcar.
A fuego bajo, dejamos que se cocinen las chalotas y que reduzca la salsa.
Echar la zanahoria (pelada y cortada), y la dejamos un poquito.
Añadir el solomillo y terminar de hacerlo.
Consejo:
Lo ideal es dejar la salsa y las chalotas cocinadas, y justo antes de servir, tomarse unos minutos para la zanahoria y la carne. La zanahoria se hace bastante rápido y nosotros preferimos que se le pueda “hincar un poco el diente”, pero si se prefiere más “blandita”, no hay más que añadirla antes.
Las chalotas y la zanahoria, ya le hacen de guarnición a la carne, pero nosotros además lo hemos acompañado con unas patatas asadas al ajillo, y quedaba de maravilla.
Lavar bien las patatas y, sin pelar, cortarlas en cuartos.
Echar a una sartén grande unos dientes de ajo enteros con piel y sofreír un poquito.
Añadir las patatas, un poco de sal, y dejar que se frían un rato.
Escurrir un poco las patatas y el ajo, pasar a una fuente y terminar de asar en el horno (ya precalentado).
Rectificar sal, espolvorear con perejil y darle un meneíto.
Consejo:
Podemos dejar las patatas hechas (o prácticamente) de antes y meter en el último momento otra vez en el horno. Además, así quedan más ricas porque dejamos que la patata absorba más aceite y sabor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario